400 años de crímenes contra los pueblos indígenas en Estados Unidos
Cristóbal Colón y su tripulación fueron recibidos por los amistosos indígenas arahuacos. Inmediatamente tomaron prisioneros a varios arahuacos y les exigieron que les llevaran hasta el origen del oro que llevaban puesto. (Crimen Yanqui Caso #77)
Así comenzó la conquista de América.
“Cuando Cristóbal Colón llegó a América en 1492, diez millones de indígenas vivían en lo que hoy es Estados Unidos. En 1900, quedaban menos de 300.000”. (“Desplazamiento forzoso de los nativos americanos”, Equal Justice Initiative)
Este fue el comienzo de una historia de 400 años de genocidio llevado a cabo mediante el robo de las tierras de los pueblos indígenas y el “desplazamiento forzoso”, a través de guerras y masacres sucesivas, mediante la propagación de enfermedades y la destrucción de las culturas indígenas. Es una historia de opresión brutal y mortífera, en la que los pueblos indígenas fueron esclavizados y considerados inferiores y subhumanos.
Consideren lo siguiente:
** “En junio de 1779, caravanas fuertemente armadas de más de 6.200 soldados estadounidenses se dirigieron hacia el norte desde Pensilvania y hacia el oeste desde un pueblo cercano a Albany, Nueva York. Estas fuerzas, bajo el mando del general John Sullivan del Ejército Continental, bajo órdenes de Washington, por entonces en plena guerra de independencia contra Inglaterra”. Solo 5.000 indígenas quedaron con vida y lograron huir a Canadá. En lo que llegó a conocerse como el “Invierno del Hambre”, familias enteras murieron congeladas durante su caminata hacia Canadá. (Crimen Yanqui Caso #90). Este asesinato en masa fue solo el comienzo.
** “Se estima que el 95% de las poblaciones indígenas de las Américas (es decir, de todas las Américas, tanto del Norte como del Sur) murieron a causa de enfermedades infecciosas durante los años posteriores a la colonización europea, lo que supone una cifra estimada de 20 millones de personas”. Entre estas enfermedades se encontraban la viruela, la peste bubónica y el sarampión. (“Una perspectiva histórica de la desigualdad sanitaria y las enfermedades infecciosas en la población nativa americana”, Jamie E. Ehrenpreis, Biblioteca Nacional de Medicina).
** Desde la fundación de Estados Unidos, y posteriormente cuando estalló la Guerra Civil en 1860 y durante el período posterior a la misma, continuó el robo de las tierras indígenas y la limpieza étnica que lo acompañó. Los pueblos indígenas fueron expulsados de sus tierras para dar cabida a la expansión de la esclavitud, el capitalismo, la extracción de oro en California y la llegada del ferrocarril y de los colonos blancos que se dirigían frenéticamente hacia el oeste. Un ejemplo: “En 1830, Andrew Jackson informó al Congreso sobre cómo estaba avanzando el Traslado de Indios desde el este del río Misisipí… Para el final de la presidencia de Jackson, su administración había negociado casi 70 tratados de traslado. Esto condujo al traslado de casi 50.000 indígenas del este al Territorio Indio — lo que más tarde se convertiría en el este de Oklahoma. De este modo, se abrieron 25 millones de acres [10 millones de hectáreas] de tierras del este a la colonización blanca y, dado que la mayor parte de esas tierras se encontraba en el sur de Estados Unidos, a la expansión de la esclavitud”. (“Mensaje del presidente Andrew Jackson al Congreso ‘Sobre el traslado de los indios’ (1830)”, Milestone Documents, Archivos Nacionales).
** Matar al indio, salvar al hombre: ese fue el lema que esgrimieron los gobernantes mientras miles de niños eran secuestrados y matriculados forzosamente en internados. Desde el momento que llegaron al internado, a los niños les despojaron de su identidad indígena y simultáneamente les adoctrinaron a ver su propia herencia —y a sí mismos— como algo que despreciar y erradicar. A los varones les afeitaron la cabeza y a todos los niños y niñas les quitaban la ropa reemplazándola con uniformes. Les cambiaron su verdadero nombre, con un nombre europeo, tanto para “civilizarlos” como para “cristianizarlos”. Les enseñaron inglés y les prohibieron hablar su propio idioma —incluso entre sí— y los obligaron a renunciar sus creencias indígenas y volverse cristianos. Todo esto contribuyó a un sentido de haber perdido su ser. (Crimen Yanqui Caso #40)
Sobre los tratados que Estados Unidos firmó con los pueblos indígenas
A lo largo de la historia de Estados Unidos, el gobierno firmó continuamente tratados con diferentes pueblos, pero, una vez firmados, no perdió tiempo en incumplirlos, ignorarlos o modificarlos cuando se descubrían nuevos recursos, como el oro en los Black Hills de Dakota del Sur (considerada tierra sagrada por los indígenas) y en California. Los pueblos indígenas fueron masacrados de nuevo, violados y mutilados por la caballería yanqui, los colonos y los “héroes estadounidenses” como Daniel Boone, Kit Carson y otros que abrieron el camino junto con la caballería de Estados Unidos. Empujaron al resto de la población cada vez más al oeste, más allá del “Territorio Indio” de Andrew Jackson en Oklahoma. (Véase “Tratados incumplidos” más abajo).
En esta página:
En esta página se recogen solo unos pocos de los crímenes cometidos por los gobernantes de Estados Unidos a lo largo de estos 400 años de historia, pero dan testimonio de forma contundente de la conclusión de que “Estados Unidos nunca tenía grandeza”. Se fundó para enriquecer y dar poder tanto a los propietarios de esclavos como a la creciente clase capitalista, en su insaciable afán por dominar y apropiarse de todas las tierras y recursos, y por deshumanizar a los seres humanos convertidos en esclavos y productores de riqueza, y de ahí continuó su saqueo más allá del territorio continental de Estados Unidos y convertirse en la superpotencia más poderosa, que ha repetido esta vergonzosa historia en América Latina, África y, ahora, en Gaza y Oriente Medio, acercándonos a una guerra mundial y a amenazas existenciales ecológicas para la humanidad que no deberían celebrarse ni el 4 de julio ni ningún otro día.
Enfermedades infecciosas
Dibujo azteca del siglo XVI de víctimas de la viruela. Dominio público
“Las enfermedades infecciosas tuvieron un profundo impacto histórico en las poblaciones nativas americanas a partir de la llegada de los colonos europeos, que introdujeron nuevas enfermedades en poblaciones que hasta entonces no habían estado expuestas a ellas. Durante la fase inicial de la colonización europea, las enfermedades infecciosas fueron la principal causa de mortalidad entre las comunidades nativas americanas. Infecciones como la viruela, la peste bubónica, la varicela, el cólera, el resfriado común, la difteria, la gripe, la malaria, el sarampión, la escarlatina, algunas enfermedades de transmisión sexual, la fiebre tifoidea, el tifus, la tuberculosis, la leptospirosis y la tos ferina provocaron enfermedades y un elevado número de muertes. Se estima que el 95 por ciento de las poblaciones indígenas de América murieron a causa de enfermedades infecciosas durante los años posteriores a la colonización europea, lo que supone una cifra aproximada de 20 millones de personas. Los europeos que llegaron al Nuevo Mundo gozaban de inmunidad colectiva o eran portadores asintomáticos de muchas de estas enfermedades, pero las poblaciones nativas americanas, que se veían expuestas a los patógenos por primera vez, sufrieron epidemias mortales. A este fenómeno se le ha denominado el “Efecto Suelo Virgen”. Aunque algunas de estas infecciones ya estaban presentes en el Nuevo Mundo (como la tuberculosis y la leptospirosis) al llegar los colonos, la escasez de alimentos, los conflictos violentos y los cambios en el entorno aumentaron la virulencia de estos organismos. La propagación de estas enfermedades se vio intensificada por la práctica de capturar y vender esclavos nativos americanos a lo largo de las rutas comerciales y por la concentración forzosa de los nativos americanos en zonas específicas. Por ejemplo, se cree que el dengue llegó a ser endémico en Estados Unidos tras su introducción a través del comercio de esclavos. Se plantea la hipótesis de que las condiciones sociales que sufría la población indígena —entre ellas, la hambruna (debida a la pérdida de tierras y a la falta de acceso a las rutas de caza y comercio), la falta de agua potable y la destrucción causada por la guerra— perpetuaron la gravedad de las epidemias infecciosas entre las poblaciones nativas. Este punto de visto se opone a las hipótesis anteriores, según las cuales la predisposición genética a una menor inmunidad, más que los factores sociales, fue la principal causa de las graves pérdidas registradas durante estas epidemias. Estudios posteriores han identificado la posibilidad de una mayor exposición diaria a partículas en suspensión en el aire como factor de riesgo de exposición a enfermedades infecciosas en las poblaciones nativas”.
(Biblioteca Nacional de Medicina, “Una perspectiva histórica de la desigualdad en la atención sanitaria y las enfermedades infecciosas en la población nativa americana”, Jamie E. Ehrenpreis 1 y Eli D. Ehrenpreis 2)
Referencias:
- Crimen Yanqui
- “Forced Removal of Native Americans”, Equal Justice Initiative
- The National Library of Medicine, “A Historical Perspective of Healthcare Disparity and Infectious Disease in the Native American Population”, Jamie E Ehrenpreis 1, Eli D Ehrenpreis 2
- “President Andrew Jackson’s Message to Congress ‘On Indian Removal’ (1830)”, Milestone Documents, National Archives
- El término “Destino Manifiesto” fue acuñado por el periodista John O’Sullivan y apareció por primera vez en un editorial del número de julio-agosto de 1845 de la revista The Democratic Review. La Britannica define el término como “la creencia de que Estados Unidos tenía el derecho divino de expandirse hacia el oeste, y de que toda esa exploración y expansión estaba predestinada por Dios”. Véase “Manifest Destiny”.
- Bob Avakian mensaje mediático #2: “¿Cuándo ha sido Estados Unidos un ‘país con grandeza’?”
- “Broken Treaties with Native American Tribes”, Sarah Pruitt, History.com.
- Native American Treaties, National Archives
Tratados incumplidos
A continuación se encontrará la lista de tratados ordenados por año, muchos de ellos firmados con sangre por los líderes de las Naciones Indígenas y los representantes del gobierno de Estados Unidos. Un tratado firmado es un documento legalmente vinculante y “la ley del país”, pero, según el análisis histórico, todos —o al menos la mayoría— constituyen una lista de tratados incumplidos que fueron descartados, ignorados o derogados por el “progreso” a voluntad del gobierno yanqui, por la fiebre del oro, el ferrocarril o los colonos blancos, porque los pueblos indígenas que vivían allí se interponían en su camino y estas otras fuerzas querían la tierra, según Sarah Pruitt, colaboradora habitual de History.com
El Tratado de Fort Pitt, firmado el 17 de septiembre de 1778. Dominio público
Lista parcial: Tratados incumplidos
Tratado con los delaware / Tratado de Fort Pitt — 1778: Milicianos de Pensilvania mataron a casi 100 personas lenape (la mayoría de ellas mujeres y niños) en la aldea de Gnadenhutten en marzo de 1782, creyendo erróneamente que eran los responsables de ataques contra los colonos blancos.
Tratado de Greenville — 1795: A medida que más colonos blancos se desplazaban hacia el oeste, hacia la región de los Grandes Lagos, una confederación de pueblos indígenas que incluyeron a los shawnee y los delaware, que ya habían sido empujados hacia el oeste por la expansión estadounidense, así como los miami, los ottawa, los ojibwa y los potawatomi, libró una resistencia armada a partir de finales de la década de 1780. Después de que las tropas estadounidenses al mando del general “Mad” [Loco] Anthony Wayne los derrotaran en la batalla de Fallen Timbers, el jefe miami Little Turtle y otros líderes indígenas cedieron gran parte de lo que más tarde se convertiría en Ohio, Míchigan, Indiana, Illinois y Wisconsin en el Tratado de Greenville.
Tratado de Fort Wayne — 1809: En este tratado, negociado por William Henry Harrison, entonces gobernador del Territorio de Indiana, con pueblos indígenas como las tribus delaware, potawatomi, miami y Eel River, Estados Unidos adquirió un millón de hectáreas de tierra en lo que hoy son Míchigan, Indiana, Illinois y Ohio, por el equivalente a unos 50 centavos por hectárea. El jefe shawnee Tecumseh y otros argumentaron que los firmantes del tratado no tenían autoridad para vender las tierras y advirtieron a los estadounidenses que no se establecieran allí.
Tratado de New Echota — 1835: Muchos cheroqui se resistieron a su traslado forzoso de sus tierras ancestrales en el sureste, llevando su lucha hasta Corte Suprema de Estados Unidos. Pero, a pesar de la decisión de la Corte en el caso Worcester contra Georgia (1832), de que los cheroqui y otras tribus eran “naciones soberanas”, el traslado continuó. En 1835, representantes del gobierno de Estados Unidos se reunieron con un grupo de representantes cheroqui en New Echota, Georgia, para firmar un tratado por el que se intercambiaban los 2.8 millones de hectáreas de tierras cheroqui por 5 millones de dólares y tierras en el Territorio Indio.
A esto le siguió el Sendero de las Lágrimas y la Muerte (1838-1839), durante el cual murieron aproximadamente 4.000 cheroqui en el traslado forzoso. El tratado también prometió a los cheroqui un escaño en el Congreso, una disposición que sigue sin cumplirse hasta el día de hoy.
Tratado de Medicine Lodge (1867): Firmado con las tribus kiowa, comanche y apache, este tratado prometió protección, suministros y tierras de reserva a cambio de que las tribus se trasladaran a las reservas. El gobierno de Estados Unidos incumplió casi de inmediato su promesa de suministros y permitió que los colonos invadieran las tierras de las reservas. Estas violaciones provocaron nuevos desplazamientos y conflictos violentos, incluida la Guerra del Red River. En 1903, el Tribunal Supremo dictaminó en el caso Lone Wolf contra Hitchcock que el Congreso tenía la facultad de derogar unilateralmente las disposiciones de los tratados, lo que, en la práctica, los dejó sin efecto.
Tratado de Dancing Rabbit Creek (1830): Este tratado obligó a los choctaw a ceder sus tierras en Misisipí en virtud de la Ley de Traslado de Indios. El gobierno de Estados Unidos no proporcionó los recursos adecuados durante la migración forzosa a lo que hoy es Oklahoma, lo que provocó numerosas muertes y gran sufrimiento. Esta tragedia presagió el traslado de otras tribus en virtud de la Ley de Traslado.
Tratado de Point Elliott (1855): Firmado en el noroeste del Pacífico, este tratado garantizó derechos de pesca y tierras a tribus como los duwamish y los suquamish. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos restringió continuamente el acceso a las zonas de pesca tradicionales, lo que provocó dificultades económicas persistentes. Las disputas legales sobre estos derechos continúan, aunque sentencias como la Decisión Boldt (1974) han reafirmado los derechos de pesca de los pueblos indígenas.