Vecindarios residenciales en la mira de misiles y bombas, loas que se han estrellado sobre hospitales, escuelas, lugares de culto. Millones de refugiados son expulsados de sus hogares. Importaciones de alimentos y combustible que la población necesita para sobrevivir están bajo ataque o amenazas. “Se justifica” la guerra en contra de un país vecino más pequeño y débil para instaurar un régimen sumiso con acusaciones de que la potencia acosadora es víctima de “intimidación” o amenazas por parte de su vecino más débil.
Rusia está haciendo estas cosas en Ucrania.
Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) están haciendo todas estas cosas en Yemen (donde están librando una guerra contra un grupo rebelde conocido como los hutíes, que tiene vínculos con Irán) a una escala aún más mortífera, facilitada por miles de millones de dólares de armamento de última generación, entrenamiento y ayuda de Estados Unidos1.
Yemen: Huyen de la destrucción por parte de los ataques con bombas y misiles de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, armados y respaldados por Estados Unidos.
Estados Unidos desvaría ante los crímenes de guerra de Rusia y exige que el mundo los condene.
Estados Unidos encubre crímenes de guerra aún más mortíferos perpetrados por los sauditas y los EAU en Yemen.
Los refugiados ucranianos que huyen de la guerra son acogidos por Polonia y otros aliados de Estados Unidos. Foto: AP
Veinte millones de personas en Yemen necesitan ayuda humanitaria y cuatro millones son refugiados internos que no tienen dónde huir. Los aliados de Estados Unidos (y Estados Unidos) impiden que la ayuda les llegue. Foto: UNHCR
En Ucrania, Estados Unidos tacha de ridículas las afirmaciones de que el agresor (Rusia) actúa en defensa propia.
En Yemen, Estados Unidos insiste en que los ataques con bombardeos y misiles por parte los sauditas contra Yemen, que han matado o herido a más de 18.600 civiles, son “defensa propia”2,3.
Ucrania: Estados Unidos se propone incorporar a Ucrania a su bloque militar antirruso, la OTAN. Fuente: OTAN
Yemen, un país aislado y empobrecido, es víctima de un ataque unilateral por parte de los aliados de Estados Unidos.
Estados Unidos condena a Rusia por mantener a Ucrania y a Europa de rehenes porque Rusia suministra a estos países gas, lo cual podría cortarse.
Estados Unidos facilita y ayuda a imponer un bloqueo saudita a Yemen que estrangula el petróleo que se necesita desesperadamente para hervir agua, mantener a la gente con vida y transportar alimentos4.
Los 30 millones de habitantes de Yemen no pueden sobrevivir sin combustible importado para transportar alimentos a todo el país. El bloqueo saudita impide que el combustible entre en el país.
Foto: UNOCHA
En Yemen, Estados Unidos condena a Irán por suministrar a los hutíes armas pequeñas y pequeñas cantidades de tecnología de misiles.
Estados Unidos está inyectando miles de millones de dólares en armamento de última generación en Ucrania y está intensificando en escalada una guerra que tiene el potencial de convertirse en una guerra nuclear5.
Estados Unidos justifica un bloqueo asesino contra Yemen debido a la tecnología militar a pequeña escala y de bajo nivel enviada desde Irán. Al mismo tiempo, Estados Unidos está enviando miles de millones de dólares en armas a Ucrania.
Derecha: El ejército estadounidense entrena a tripulaciones de tanques ucranianos en Alemania en 2017 para “fomentar una asociación militar”.
German tanks supplied to Ukraine. Foto: Flickr
En dos lugares, un poderoso agresor ataca injustamente a un país vecino lo que conlleva muerte, devastación y sufrimiento, con tal de promover sus intereses percibidos. Los gobernantes de Estados Unidos adoptan posiciones OPUESTAS, condena a uno y abraza al otro.
Esas posiciones son opuestas, pero están UNIDAS de esta manera: Para los gobernantes de Estados Unidos, todo vale cuando perciben una amenaza a su dominación de este mundo de explotación y opresión.
Durante 7 años Estados Unidos ha armado y gestionado el bombardeo genocida saudita sobre Yemen. Arriba: las bombas caen sobre la capital, Saná. Foto: WikiCommons